Un repartidor de comida a domicilio, por las calles de Logroño. / SONIA TERCERO

La inseguridad viaja sobre dos ruedas

Los repartidores de comida a domicilio protagonizan uno de cada tres accidentes laborales de tráfico en La Rioja

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ Logroño

Uno de cada tres accidentes laborales de tráfico que se registran en La Rioja está protagonizado por los repartidores de comida a domicilio. Esta es una de las principales conclusiones del Observatorio de la Siniestralidad Vial Laboral en La Rioja de Asepeyo, cuyos resultados acaban de presentar en rueda de prensa el directo del centro asistencial Asepeyo en Logroño, Pedro Aguilera, y la jefa provincial de Tráfico, Beatriz Zúñiga.

Según el trabajo, el 10% de todos los accidentes laborales de 2020 que gestionó esta mutua en la comunidad el año pasado se produjo sobre el asfalto, bien in itinere (en el desplazamiento al centro de trabajo), bien en misión (reparto de mercancías). Todos ellos fueron leves, pero requirieron baja laboral. El perfil del siniestro que se registra durante la jornada se corresponde con un varón, entre los 16 y 30 años, repartidor de comida a domicilio, que se accidenta un sábado en un vehículo de dos ruedas. Mientras que en los accidentes in itinere, aunque también se repite la casuística de varón entre 16 y 30 años, el accidentado se dedica a las actividades comerciales, que se accidenta un miércoles conduciendo un vehículo ligero (automóvil).

Además, de este estudio, el consultor de Prevención de Asepeyo, Eduardo Fernández, ha presentado los resultados de una encuesta sobre movilidad y seguridad vial laboral, en la que se ha sondeado a 30 empresas de La Rioja, la mayoría de ellas, con más de 50 trabajadores en plantilla y pertenecientes al sector de la industria manufacturera.

Del trabajo se desprende que «la falta de compromiso e implicación es el principal obstáculo a la hora de llevar acciones de seguridad vial laboral, seguido de la limitación presupuestaria». La jefa provincial de Tráfico ha apuntado que la inversión en esta materia «no es cara», pero en un contexto de dificultades económicas «las empresas entienden que no es prioritario». Por ello ha mostrado su preocupación por «la falta de concienciación» de las empresas en «la necesidad de implementar manuales de seguridad vial» para lo que cuentan con el apoyo y el asesoramiento de Tráfico.